Además de una parada en la tienda de la fábrica de Galletas Gullón, hay que visitar la colegiata y el monasterio que está a las afueras. Si se dispone de tiempo se puede subir a ver el castillo y la ermita de Santa Cecilia. Se puede aparcar bien y sin zona azul en cualquier sitio e ir andando por el pueblo.
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Además de una parada en la tienda de la fábrica de Galletas Gullón, hay que visitar la colegiata y el monasterio que está a las afueras. Si se dispone de tiempo se puede subir a ver el castillo y la ermita de Santa Cecilia. Se puede aparcar bien y sin zona azul en cualquier sitio e ir andando por el pueblo.